1. Documentación médica y situación inicial
Al inicio se revisan conjuntamente el diagnóstico, la histología, las pruebas de imagen, los tratamientos previos, la medicación actual, los análisis de sangre y el estado general. El objetivo es disponer de una base estructurada para la valoración individual.
2. Diagnóstico complementario
Según la cuestión clínica, pueden ser útiles el estudio del estado inmunitario, parámetros de seguimiento u otras pruebas de laboratorio. Estos resultados no sustituyen a las pruebas de imagen ni al diagnóstico oncológico establecido.
3. Extracción de sangre y logística
Si se planifica la fabricación, se coordinan la extracción, los tubos necesarios, la ruta de transporte y los tiempos con la consulta o clínica y con el socio de fabricación.
4. Fabricación individualizada
Las células iniciales adecuadas se procesan en condiciones de laboratorio controladas y se diferencian a células dendríticas. Los detalles del procedimiento de fabricación y la liberación del producto son responsabilidad del socio de fabricación.
5. Aplicación
Tras la liberación, las preparaciones celulares previstas se administran de acuerdo con las especificaciones del fabricante y la valoración del profesional tratante. El número, los intervalos y la vía de administración pueden variar.
6. Seguimiento
La evolución clínica, las pruebas de imagen, los valores de laboratorio y, cuando proceda, los marcadores complementarios deben interpretarse conjuntamente. Un único valor de laboratorio no puede demostrar de forma fiable el éxito del tratamiento.
